Una pérdida de tiempo TOTAL. Te dicen que abren a las 16:30, mientras las puertas están cerradas y los empleados están dentro, mirándote desde la puerta, esperando, sin hacer absolutamente nada. Cuando empiezas a llamar al número, te dicen: «Yaaa, estamos cerrados por la tarde, lo hemos puesto en Instagram». ¿Y qué hace alguien que no tiene redes sociales?
Y eso sin hablar de la cara de la empleada al darte la información, como si te estuviera haciendo un favor.
Claro, en la puerta estaba indicado que abrían a las 16:30.
Por eso, cada día que pasa este país es más pobre. Gente perezosa.